La SéptimaZona http://laseptimazona.lacoctelera.net CIERRA LOS OJOS, CONECTA LOS CINCO SENTIDOS, DÉJATE ENVOLVER POR LOS SEIS GASES NOBLES Y ENTRARÁS EN "La SéptimaZona" es-es Cultura the-shaker v0.1. More on http://www.the-shaker.com Zona Vecina http://laseptimazona.lacoctelera.net/post/2012/04/22/zona-vecina 2012-04-22T23:36:25+00:00

Hoy hemos conocido a Paquita. Estaba sentada en una mesa  junto a nosotras. Bebía un refresco. Se había acalorado mientras iba a comprar un mando nuevo para su televisor, de repente dejó de funcionar y ella no se apaña con los botoncitos de la tele. En la tienda le dijeron que seguramente habría sido por un golpe, cosa que ella no se explica porque vive sola y está segura de que no se le ha caído, así que no se ha quedado muy satisfecha. Tiene otro mando para la tele de su dormitorio, pero éste es fucsia y más pequeño, aunque le funciona se lo llevó a los de la tienda, por si acaso. Lleva más de cincuenta años enamorada de su marido. Se casaron cuando ella tenía diecisiete y todavía recuerda un poema que le escribió al poco de conocerse, algo sobre “una tarde de Otoño, de hojas plateadas y una rosa puesta en el pelo..”. Lo sigue queriendo después de tanto tiempo, incluso después de muerto. No le importa la distancia aun siendo infinita. Paquita me gusta.

Tiene los ojos azules y vive con su perro. Le compra gomas de colores para hacerle peinados, dice que a ella le gusta arreglarlo y a  él  verse distinto. Durante toda su vida a vivido en sitios diferentes y ahora se ha venido aquí para estar más cerca de su hija pero echa mucho de menos a su marido que era militar y a pesar de ser muy serio le cantaba tangos.

Vive en un piso de alquiler, en frente del nuestro, su casero no se lo ha querido vender pero casi mejor, así se ahorra tener que acudir a las reuniones de la comunidad y cosas parecidas. Le gusta esta zona porque la gente es de “clase media alta”. Paquita es muy graciosa.

 

 

Helio (He)

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He de servirme de.... http://laseptimazona.lacoctelera.net/post/2012/04/11/he-servirme-de 2012-04-11T00:18:19+00:00

He de servirme del dolor, para expresar
la ira en forma de silencio, el humo de sueños que conjuramos

vencidos por deseos fallecidos, inertes por el olvido
tu olvido, que en mi, es deseo de eterno incumplimiento.


Tu infame tortura en forma de desdén,
que obliga a mi ser a sobrevolar tu alma de hielo
esquivando los aterradores aullidos de tu corazón
y ocultando mis ganas de decirte cuanto te quiero

Y agrietar el cielo con gritos de desesperanza
castigándote con ausencias en breves ríos de tinta
refugiando en palabras los llantos de tu desprecio
que acrecentan de lleno mis ansias por odiarte
y que solo consiguen consumirme en tu recuerdo.

He de apoyarme en mis sueños, para olvidar
lo inútil de describir añoranzas, la tristeza perenne,
la sublime actitud del desamor de un idiota
y la escasa cordura de un amante sin amor.

Y vuelvo a rasgar las nubes, como almohadas con tu cara,
buscando respuestas a una pregunta olvidada,
que encuentran incredulidad cada vez que me miras,
descubriendo que no hay fuego que avivar,
y que ni el agua mas fría extinguiría
la gélida llama de la que hemos sido cómplices.

Sadteen ( Blogero Invitado )

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Suena a Felicidad http://laseptimazona.lacoctelera.net/post/2012/03/26/suena-felicidad 2012-03-26T19:47:31+00:00

Ruido incómodo, agudo. Es el despertador. Aunque esta vez ese ruido suena a felicidad.

Un día diferente, especial. Su ilusión de cada semana. Prácticamente su única ilusión.

Salta de la cama como un resorte, con la sonrisa en la cara y mientras se ducha, reproduce la película de lo que va a pasar para que todo sea perfecto.

Corriendo a coger un taxi. Le gusta ser puntual, cuanto más pronto más tiempo. Cada segundo cuenta.

Oye sus latidos cada vez más fuerte, cada vez los siente más. Siempre le pasa lo mismo cuando está cerca. Nervios como el primer día.

Nunca había sentido nada igual, como eso que dicen siempre en las películas, mariposas en el estómago. Ya está dentro y sube en el ascensor que se le hace eterno.

Intentará que no se le noten los nervios, incluso cuando detrás de la puerta aparezcan esos ojos verdes que tanto echaba de menos.

Se cierra la puerta y comienza su sueño, solo un par de horas para despertarse y volver a la cruda realidad. Se quedaría ahí dentro toda su vida. Pararía el tiempo…

Otro ruido suena. Otra alarma….Pero esta si es incómoda de verdad, triste. La que avisa de que todo se acaba ahí y una vez más se le ha hecho corto, siempre quiere más.

Se le nota en la mirada, como si en cualquier momento se le pudiera escapar una lágrima. El tener que despedirse sin saber con certeza cuando se volverán a ver le hace trizas por dentro.

Sólo queda un consuelo, la felicidad que siente desde ese día que se encontraron…

Neón (Ne)

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Comenzar a leer... http://laseptimazona.lacoctelera.net/post/2012/03/18/comenzar-leer 2012-03-18T23:26:19+00:00 Abrí el libro y comencé a leer. Era el único que quedaba en aquella estantería llena de polvo de aquella habitación llena de polvo en aquella casa gris por fuera y vacía por dentro. Aún resistía entres sus muros un ajado sofá donde me recosté a pasar las páginas mientras también pasaba el tiempo.

Leí sobre una mujer vestida de blanco que vagaba por las calles en busca del verdadero amor. También leí que esa mujer vivía en un pueblo lleno de polvo de aspecto gris y casi vacío. Andaba dando pasos cortos y titubeantes, arrastrando la cola del vestido, dejando a sus espaldas un reguero de desesperanza.

Leí sobre un hombre de traje verde y rasgos tristes que esperaba inmóvil el verdadero amor. También leí que ese hombre tenía el alma gris y que sus manos estaban cubiertas de polvo. Sentado mataba las horas cruzando y descruzando sus piernas, arrugando la raya de su pantalón, desprendiendo de su americana partículas de amargura.

Mientras leía descubrí que la mujer escondía entre las telas de su vestido un puñal de plata. Y que su vaga andadura siempre finalizaba en el mismo lugar, siempre en el mismo momento.
Siempre en el mismo momento que finalizaba la espera del hombre.

Leí que la mujer de vestido blanco llegaba a la entrada de una casa y que llamaba a la puerta con el puñal en la mano. También llamaban a mi puerta.
Si hubiera podido seguir leyendo hubiese leído que el hombre de traje verde se levantaba de un ajado sofá con la intención de dejarla pasar. Y que allí estaban los dos en aquella habitación llena de polvo en aquella casa gris por fuera y vacía por dentro.

Hubiese leído que el hombre, mucho antes, cogió un libro de una estantería llena de polvo y que comenzó a leer. Y que la mujer al terminar su andadura no pudo soportar saber que era el fin y que hundió el puñal en el pecho del hombre desgarrando su traje verde y manchando de rojo su vestido.

Y el libro cayó de mis manos quedando abierto en el suelo y mientras moría pude leer que el hombre acabaría muerto por el puñal de la desesperación .

Y también pude leer que otro hombre abriría el libro y comenzaría a leer.

Xenón (Xe)

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Guillermo http://laseptimazona.lacoctelera.net/post/2012/03/11/guillermo 2012-03-11T22:30:41+00:00 Siempre había soñado con volar.

Desde que tuvo la libertad de juego de un domingo por la mañana, Guillermo corría a la azotea, el lugar más alto de su casa, a soñar que alcanzaba las estrellas en cohetes y máquinas espaciales realmente extrañas. Jugaba a acariciar el cielo.

Con el tiempo, Guillermo, fue suplantando el sueño de la ingravidez por intereses, necesidades y obligaciones.
Cada año que pasaba, la idea de expandirse hacia el infinito, se fue tiñendo con el color que pinta el olvido, hasta conseguir hacerla casi transparente.

Hoy era un muchacho ya maduro, supuestamente un hombre con los pies en la tierra. Tenía unos jugosos recién cumplidos 30 años y vivía cómodamente independizado de aquella casa  en la que respiraba una infancia que le provocaba dolor de estómago.
Hoy, Guillermo se había conformado con la suerte de ser el encargado de una modesta gasolinera a la salida de un pueblito cercano, situado a 30 minutos de la ciudad en la que vivía. Se había conformado con cargar con el peso de las decisiones que sus padres habían tomado por él ya desde que cursaba EGB. Se conformó con reunirse de vez en cuando con algunos amigos de siempre, con los pocos que quedaban ya en esa isla.
De resto, hacía poco más que trabajar.

Una noche cualquiera, de regreso a casa en su corriente opel corsa de 13 años, mientras conducía por aquella desértica carretera, Guillermo conoció a Valeria.

La encontró sentada sobre el capó de su jeep de al menos 20 años, en el arcén.
Al bajarse del coche para ofrecer su ayuda, descubrió a una preciosa italiana de cabello oscuro y largo, que le informó de que estaba esperando a la grúa.
Guillermo, con la torpeza de quien no quiere irse y hace el esfuerzo de volver al coche,  se despidió titubeante y comenzó a arrastrar sus pies hacia donde debía.
Después de  haber dado dos pasos, la chica, mirando el cielo le dijo, <<si realmente quieres ayudarme, acompáñame a mirar las estrellas…>>,  mientras le hacía hueco y daba unos golpecitos al capó.
Extrañado y curioso, durante unos segundos permaneció quieto, mirándola allí sentada, sonriendo al cielo.
Con la certeza de estar despertando una sensación más que lejana, Guillermo se sentó a su lado y alzó la vista.
No antes de medio minuto, en el que se dio cuenta del tiempo que hacía que no se permitía disfrutar de algo así, dijo su nombre.
Mirándolo de reojo con la misma semi-sonrisa con la que ahora miraba al infinito, ella contestó, “Valeria”, y volvió a perderse en  la inmensidad.

A la mañana siguiente Guillermo no apareció por la gasolinera. En todos los años que llevaba trabajando como encargado no se había retrasado ni un minuto en llegar a su puesto de trabajo. Ese día no apareció. Tampoco lo hizo al siguiente, ni al otro.

La noche que compartió dos horas de un apacible y reconfortante silencio con una desconocida italiana salida de no se sabía dónde, Guillermo se permitió volver a soñar.

Llegó a su casa, buscó las llaves de la azotea, a la que nunca había ido desde que vivía allí, y subió.
Se sorprendió al darse cuenta de lo extremadamente fácil que le fue redescubrirse de niño, volviendo a jugar mientras acariciaba el cielo.
Se dejó soñar como nunca había vuelto a hacer desde aquellos domingos teñidos de olvido y desesperanza.
Era demasiado lo que se había censurado durante  toda su vida, así que, esta vez no volvió a hacerlo.
Parecía un loco girando sobre sí mismo con la vista perdida en el cielo, riendo a carcajadas entre lágrimas, respirando la vida como nunca antes lo había hecho.
Esa noche solo estaban él y el universo, donde volvió a tener el valor de mirarse a los ojos.
Esa noche, entre juegos, risas y llantos, Guillermo decidió hacer lo que siempre había querido: decidió volar.
Así, cogió carrerilla y dirigiendo su mirada y todos sus impulsos hacia aquel maravilloso techo estrellado, Guillermo saltó.
Fue como lo había soñado.
Y mientras caía en picado, por una vez en su vida de adulto, pudo sentirse libre, libre y feliz.

Radón (Rn)

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Zona Azul http://laseptimazona.lacoctelera.net/post/2012/02/26/zona-azul 2012-02-26T14:23:52+00:00 Quiero cambiar, avanzar, aprender.

Ya nadie grita nuestros nombres aunque los domingos sigan siendo igual de fríos, grises y  decadentes.
Ya nadie piensa que puedan ser de otra manera.
No me importa lo que piense nadie.

Hay una estatua de mí misma, paralizada, en medio del mundo. Sola.
Vago por las mismas calles, por distintas ciudades, sin encontrar mi sitio. Tampoco lo encontré contigo.

Tengo miedo del paso de los días inútiles.

Zona Verde

Estoy en una cafetería del centro, ninguna se parece a las que me gustaban. Intento desengancharme del café y habituarme al té. Por eso de la celulitis.

“El té rojo es un té verde parcialmente fermentado y envejecido que desarrolla un aroma terroso y un color rojizo”. Pues bien. Ya somos dos. Yo también soy parcialmente senil y me enrojezco de pura rabia al comprobar que todo va más lento de lo que yo esperaba.

Que una cosa es asumirlo y otra muy distinta  superarlo.
Que tengo que dejar de escribir sobre mí misma porque va a resultar repetitivo.

Helio (He)

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Batallas Perdidas http://laseptimazona.lacoctelera.net/post/2012/02/19/batallas-perdidas-2 2012-02-19T23:29:13+00:00
Lo ves tumbado, inerte, con los ojos helados asomándose al infinito...-¿Estará sintiendo? Querrá decirnos algo y por eso mantiene esa mirada intensa...¿Habrá sido feliz?-

No por cumplir más años se tiene una vida más plena joder...

Tantos años en mi vida y resulta que lo miro ahora y creo no conocerlo como debiera. Ahora sólo recuerdo verle sentado en su sillón, devorando horas de emisiones en la tele sin más propósito que la hora de comer o cenar y de arrancarle un día más al calendario...

Quisiera que despertara, de encontrarle sereno y pedirle que me volviera a contar esas vivencias de una vida tan larga y alborotada, tan trastocada por los acontecimientos. A veces me lo imagino embarcando rumbo a Cádiz, con el destino sin conocer y con la simple idea de luchar en una guerra de la que quizás no tuviese idea del por que acontecía...pero en la que no le quedaba más que eso o pasar hambre y penurias que aún así tuvo que aguantar. De enfrentarse a sus amigos, a gente con la que había compartido fiestas, cruzado miradas, saludos. Si que tuvo que ser jodido pasar por todo ello...a lo mejor necesitaba alguien que lo escuchara para reconfortarse y sentir que se quitaba todos esos miedos y frustraciones que vivió...


Y lo miro ahora, y recuerdo cuando me recogía en la parada al volver del colegio. Miraba por la ventana de la guagua y lo veía con el periódico bajo el brazo, sus gafas tan características y sentir como extendía el brazo para ayudarme a bajar. Entonces me aferraba al ver una cara conocida y familiar, me relajaba y me sentía a gusto rumbo a casa. -Oye, pues al final voy a tener más recuerdos de los que creía...voy a ir a visitarlo a ver que tal se encuentra...-


-Lo siento señor, su abuelo ha fallecido...
Kriptón (KR)
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Un llanto... http://laseptimazona.lacoctelera.net/post/2012/02/08/un-llanto 2012-02-08T19:15:11+00:00 Se despertó temblando. Empapada de su propio sudor, con un llanto pleno, convulsivo.

No entendía muy bien por qué lloraba, pero esa sensación de angustia la asfixiaba. Agarró las sabanas con todas sus fuerzas, pensando que así, su llanto menguaría. Ni siquiera lo conseguía calmando la respiración. Entonces, apretó las sabanas con sus dientes, al menos así sus intermitentes sollozos no se fugarían a través de las paredes.  Eran recuerdos en forma de horribles pesadillas el motivo por el cual,  ella se sentía cada vez más pequeña, para llegar a ahogarse en el salado mar de sus lágrimas, con la amarga sensación de que nada a su alrededor, tenía sentido…

La última lágrima que derramó, se convirtió en cristal, y pudo ver sus ojos reflejados. En ese momento intentó reproducir toda la película de su vida, acordándose de que había sido una niña feliz con una imaginación desbordante, que le sirvió para crecer siendo siempre la protagonista de los cuentos que ella misma se inventaba. Rodeada de personas que, aunque no siempre la entendían, sabían que era especial, única….

Su llanto por fin cesó, y sus latidos poco a poco se templaron. Mientras se acurrucaba para conciliar el sueño, decidió que nunca más volvería a tener miedo. Que se acordaría de sus cuentos y así, sus horribles pesadillas desaparecerían para siempre.

Felices sueños.

Neón (NE)

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El día de ellas http://laseptimazona.lacoctelera.net/post/2012/01/23/el-dia-ellas 2012-01-23T05:12:36+00:00 El invierno de 1903 fue especialmente frío, pero ese 10 de Diciembre amaneció radiante. Era como si la naturaleza conspirara para que ese día fuera perfecto, como si quisiera que ese día fuera su día, el de ellas. Ella madrugó más de lo normal, los nervios la corroían, quizá sabía, que ese día ella cambiaría la historia.

Rodeada de hombres, esos que siempre infravaloraron su trabajo, y el de miles de mujeres, esos que las han tenido encarceladas durante milenios, pero ese día no, ese día ella se sentía superior, heroína entre villanos. Así entró a la sala, entre murmullos, observando desde la lejanía su premio, su Nobel, el de todas ellas.

Estaba ensimismada, aislada, su burbuja era impermeable a las burlas, incluso a las del propio presidente de la academia. Se aferraba a la mano del único hombre capaz de entenderla, apoyarla y amarla, eso era todo lo que ella necesitaba. Por fin llegó el momento, las mujeres tomarían el trono de la ciencia, el primer paso que las catapultarían hacia la igualdad.

Marie Curie ''el camino del progreso no es ni rápido ni fácil''

Argón (AR)

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Sillas, mesas... http://laseptimazona.lacoctelera.net/post/2012/01/17/sillas-mesas 2012-01-17T11:32:11+00:00 Una mesa firme,
una silla anclada,
un cuaderno en blanco
vacío, limpio, puro, terso.
Una manzana verde,
un bodegón sereno,
una composición inmóvil,
estática, calma, quieta, débil.

Una fruta y una mesa
en una habitación casi olvidada
en una casa arrinconada
en una ciudad abandonada.

Una silla y un cuaderno
preguntándose cuál es su objeto.
Teñir de ilusiones el futuro,
servir de apoyo al menos duro.
Mesas y sillas de estilos distintos,
de pasados variopintos,
de árboles cuya madera

dejó cuña en mi ceguera.

Una habitación donde habito,
un silla donde me siento,
una mesa donde poso

una manzana y un cuaderno.
Con fruición la muerdo.
Me empapa el interior sus jugos.
Siento el ácido. Lo intuyo.
Inseparables la silla y la mesa
vigilan mi mano sobre el cuaderno:
quimera, fantasía, intuición, sueño,
invención, anhelo, ficción, sorpresa.

Xenón (XE)

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