El día de ellas
El invierno de 1903 fue especialmente frío, pero ese 10 de Diciembre amaneció radiante. Era como si la naturaleza conspirara para que ese día fuera perfecto, como si quisiera que ese día fuera su día, el de ellas. Ella madrugó más
de lo normal, los nervios la corroían, quizá sabía, que ese día ella cambiaría la historia.
Rodeada de hombres, esos que siempre infravaloraron su trabajo, y el de miles de mujeres, esos que las han tenido encarceladas durante milenios, pero ese día no, ese día ella se sentía superior, heroína entre villanos. Así entró a la sala, entre murmullos, observando desde la lejanía su premio, su Nobel, el de todas ellas.
Estaba ensimismada, aislada, su burbuja era impermeable a las burlas, incluso a las del propio presidente de la academia. Se aferraba a la mano del único hombre capaz de entenderla, apoyarla y amarla, eso era todo lo que ella necesitaba. Por fin llegó el momento, las mujeres tomarían el trono de la ciencia, el primer paso que las catapultarían hacia la igualdad.
Marie Curie ''el camino del progreso no es ni rápido ni fácil''
Argón (AR)
